“Requiem Por Un Sueño”(2000) de Darren Aronofsky
Lunes, 23 de Noviembre de 2009 por alejandro romero de la osa
Hay directores que por su manera de entender el cine no dejan indiferente a nadie, debido a ello aparece siempre una legión de seguidores a su favor y detractores capaces de odiarlos hasta el resto de sus días, a este “selecto” grupo de realizadores pertenece Darren Aronofsky, un neoyorquino que llamó la atención de muchos en 1998 con “Pi” y que más tarde cimentó fama, premios, elogios y desprecio por “Requiem por un sueño”(2000).Descubrí a Aronofsky con una maravilla titulada “La Fuente de la Vida”(2006), película de la que ya hablaré en profundidad y de la que escribí hace meses de la antológica música compuesta por Clint Mansell, el visionado de ésta supuso un gran impacto en mi, había oido hablar del autor de “Pi” pero no me sumergí en su filmografía hasta ese momento, después de ello corrí como un poseso a ver “Requiem por un sueño”, compré el dvd en la Fnac y me dispuse a ver el resultado, he aquí mis impresiones.
Aronofsky trata el material que tiene en sus manos como si del mejor cirujano se tratáse, disecciona las piezas y las monta a su antojo, en esta ocasión para crear una atmosfera angustiosa y desasosegante que cree en el espectador la caida a los infiernos de los personajes que forman la historia, el camino de la autodestrucción a causa de la droga.Basada en la novela escrita por Hubert Selby jr. “Requiem por un sueño” es un torbellino de imágenes impactantes que la convierten en una montaña rusa donde el espectador no tiene más remedio que retorcerse en su butaca, el director concibe su desarrollo como la propia droga que destruye a sus protagonistas, unos magníficos “yonkis” interpretados por Jared Leto, Jennifer Connelly, Marlon Wayans y, una sobrecogedora Ellen Burstyn, actriz que ganó el oscar por este papel, todos ellos son los titeres que maneja Aronofsky a su antojo.Habrá quien la propuesta de este singular director le pueda parecer exesivamente pretenciosa, no niego que su cine lo sea en cierta medida, pero particularmente creo que se justifica por dos cosas, una porque lleva al espectador a experimentar en cierto modo la tragedia que está narrando y otra porque este tio, aunque pese a muchos, tiene talento.También hay quien piensa que Aronofsky es uno de los cineastas más sobrebalorados que han surgido en los últimos años pero lo cierto es que sus propuestas, siempre arriesgadas, contienen momentos de buen cine, aplaudo por tanto a este y otros directores que no solo experimentan con la técnica narrativa para elevar su ego sino que tratan de contar una historia empleando para ello toda su imaginación en pos del séptimo arte, es, por tanto, (si no lo has hecho yá) hora de adentrarse en el enrevesado y apasionante universo de Darren Aronofsky.
CALIFICACIÓN : 7




pelicula dura, desquiciante de muchas de las que he visto. Es mas efectiva porque la dirección de Darren Aronofsky, es desquiciante, y enervante: la utilización de lentes distorsionantes de la realidad (ya utilizadas en la comentada “El diario de un rebelde”), con grandes angulares casi propios de una pesadilla, asi como cámaras ajustadas a los cuerpos de los actores, consiguiendo mover todo el fondo, salvo a los propios personajes (consiguiendo ese efecto de mareo, o el no anclaje a la realidad).La cámara lenta unida a la rápida, dependiendo del efecto causado por tan desastrosas sustancias, unidas a unas interpretaciones magistrales (sobre todo de la veterana Ellen Burstyn, o la correcta del siempre cómico Marlon Wayans), con un labor de maquillaje impecable (ver el brazo de Jared Leto, o el grado de envejecimiento prematuro sufrido por Ellen Burstyn), consiguen perpetrar un gran espectáculo de desilusión, destrucción, y fin decadente.
Sin duda la musica de Clint Mansell con la ayuda de Kronos Quartet sirve perfectamente para destrozar las esperanzas del espectador
Esta exitosa banda sonora, esta compuesta por uno de mis preferidos, el ingles Clint Mansell, . En Requiem.., da la sensacion de sentirle experimentar, buscando en la musica electronica, ese zumbido y repeticion en los sonidos, eco de los personajes de la pelicula, que van enajenandose de si mismos, hasta la perdida de toda identidad.
Un requien por un sueño, nunca coseguido.